mi Blog de una escritora aficionada: febrero 2013

jueves, 7 de febrero de 2013

El esperadísimo, deseadísimo y carísimo iPhone 5: mitos y verdades.

Puede que no se note mucho, pero me encanta la tecnología, sobre todo las cosas cuquis, modernas, lujosas y rápidas, aunque sé tan poco de informática y tengo tanta mala suerte con mis dispositivos electrónicos que luego no les puedo sacar todo el partido. Pero el caso es que me he comprado un iPhone5 hace poco más de un mes, y quiero compartir la experiencia con vosotros.
No os voy a hablar sólo de sistemas operativos, capacidad, memoria RAM, píxeles ni tecnicismos de esos. Os voy a hablar de mi experiencia real con el teléfono, de lo que me ha gustado en mi humilde experiencia como una usuaria más y lo que no, y lo voy hacer comparandolo con mi antiguo móvil, una Blackberry Curve 9300. ¡Que empiece la pelea!


Antes que nada, quiero dejar claro de nuevo que esta es mi opinión y mi experiencia personal como usuario y no la verdad absoluta, ni nada, pero la pobre Blackberry no tiene nada que hacer aquí, aun cuando opino que el iPhone tampoco es perfecto, ni mucho menos.
Diseño: Es difícil comparar el diseño de estos dos smartphones porque ambos son muy distintos. Uno tiene pantalla táctil y otro teclado. A su manera, ambos tienen, en mi opinión, diseños muy bonitos y estilizados, pero aquí el iPhone gana. Es más grande, pero muy delgado (0,76 vs 1,39 cm de ancho) y aunque el iPhone es más pesado (112 vs 104 gr) resulta soprendentemente ligero para lo grande que es.
En el diseño de la carcasa exterior echo de menos unos "botoncitos" de más en el iPhone, botones que sí que tenía la Blackberry y que yo usaba con mucha asiduidad, como los del reproductor de música (play, stop, siguiente, anterior). Cuando usas el iPhone como reproductor de música tienes que desbloquear el teclado y acceder al menú para poder cambiar de canción, por ejemplo, algo que con la BB hacías con un solo botón. También echo de menos una tecla de acceso rápido personalizable. En la BB tenía dos botones que uno podía configurar para acceder rápidamente a dos funciones rápidamente (a la cámara y la calculadora en mi caso) . Si bien el acceso del iPhone5 a la cámara es rápido, para acceder a la calculadora tengo que navegar por el menú, y yo, que soy enfermera, a veces tengo prisa por calcular algo en mi trabajo.
Pantalla: Aquí el iPhone gana de calle. Una pantalla casi el doble de grande (4 vs 2,6 pulgadas) y con una definición asombrosa. Eso sí, señores de Apple, ahí va un tironcito de orejas: ya que las pantallas táctiles se inventaron hace ya unos cuantos añitos, a ver si nos ponemos las pilas para hacer que la pantalla se vea mejor bajo la luz del día, jopetelines.
Teclado: Venga, va, ahora es cuando os confieso porqué me compré una BB: porque estoy absoluta, deseseperada y totalmente enamorada de sus teclados. Donde haya un teclado QWERTY físico que se quite todo lo demás. Es que ni le hacía falta texto predictivo, y con la función "Alt" uno podía poner símbolos muy rápidamente. Era la más rápida escribiendo mails al este del Mississippi. Me parece más engorroso escribir con el teclado del iPhone5, porque aunque las "teclas" sean más grandes, el no poder tocarlas "físicamente" hace que uno se pierda en el teclado y cometa más errores. Además, el uso de símbolos y signos de puntuación es más lento que con la BB (a veces me da una pereza poner una coma...) y se echa en falta la tecla "Bloq mayús" o similar.  El diccionario predictivo es un poco cojonudo, pero como yo soy más cojonuda todavía, poco a poco lo voy domando. Eso sí, la pantalla táctil es fabulosa, nada que ver con la de un Samsung de gama media (el F480) que tuve hace unos años. Es rápida, muy sensible al tacto y de uso muy intuitivo. . 
Menú y SO: iOS 6 vs BB OS6. A ver la BB curve 9330 viene "de fábrica" con el SO5 pero es actualizable a 6. El OS6 es mucho mejor que el OS5, porque en el 5 el menú es engorroso y francamente es un móvil poco manejable y difícil de usar (uno no sabe donde están las cosas en la BB si no está acostumbrado a ellas). El OS6 es más manejable y algo más intuitivo, pero lo bueno del iOS del iPhone es que lo maneja un tonto.
En cuanto a potencia y rapidez, no tienen nada que ver. La BB se me bloqueaba y ralentizabas tras poco más de un año de uso teniendo instaladas menos de diez apps (app de Podcast, BBappworld, Whatsapp, Twitter, Facebook, dos cuentas de correo y alguna cosilla más). El iPhone5 me va como un tiro con algo más de 100 apps. What more can I say?
Tienda de apps: No sé si la tienda de Android está al nivel de la AppStore de Apple, pero creo que ambas deben estar a un nivel similar. Bien, pues la BlackBerry appWorld no les llega a la suela del zapato a ninguna de las dos. Hay pocas apps, muchas orientadas al mundo empresarial y profesional (no hay que olvidar que las BB han sido históricamente los móviles de los ejecutivos). Luego, está el problema de que muchas de las apps no están bien adaptadas a todos los modelos de BB, y van mal, ralentizan el sistema, o no sirven, directamente, por lo que al final uno se resigna a tener las cuatro apps que usa más a menudo y ya está. En cambio, la AppStore es como la Disneylandia de los smartphones y el único problema que tienes es no bajarte muchas cosas para no gastar tus megas de tarifa y no enviciarte mucho con el Angry Birds. Ahí lo dejo.
Conectividad, explorador y redes sociales: Aquí no tengo muy claro quien gana. La mayor decepción que tuve al minuto de tener el iPhone5 en casa es que no capta la señal Wifi tan bien como lo hacía la BB, y debo estar más cerca del router para que este capte la señal, lo que me limita mucho la conectividad dentro de casa (por la sencilla razón de que vivo en una zona rural donde no llega bien la señal 3G y dependo del Wifi para recibir mensajes de whatsapp, por ejemplo). También tengo la sensación de que la conectividad con mi red móvil (teniendo aún la misma compañía) era algo mejor con la BB que con el iPhone. Otro tirón de orejas para los de Apple.
En cuanto al explorador... pues el Safari es una maravilla mientras que el explorador por defecto de la BB era una puta mierda. De hecho, yo había descargado el explorador Opera Mini para intentar paliar los defectos del otro. Iba muy lento para cargar páginas, se sobrecargaba a menudo, y aunque de facto tenía la opción de tener varias pestañas abiertas, en realidad no me dejaba hacerlo nunca porque me daba un mensaje de error relacionado con el tamaño de la página, lo que me imposibilitaba ver enlaces que me mandaban por mail o twitter. Ver un video de YouTube en la BB era casi una utopía. Aún conectada a una red Wifi, tardaba un mundo en cargar el video y cuando lo hacía, la calidad de visionado era pésima. En cambio, ese problema no lo tengo en el iPhone, y las app para ver videos de YouTube van geniales, con una calidad asombrosa.
En cuando a las apps de redes sociales, la de Facebook va mejor en iPhone que en BB (el Fb de la BB se ralentizaba mucho y le costaba cargar el muro una eternidad, además que no te permitía gestionar tus páginas, tan sólo tu perfil), pero la app de Twitter para BB era mejor que la de iPhone (¡Increíble pero cierto!) Tenía más pestañas y el acceso a los TT del momento o a tus listas era más rápido que en la app de iPhone. Eso sí, ninguna de las dos apps me permite gestionar mis listas (sí visualizarlas, pero no añadir o eliminar miembros de ellas). Tengo entendido que la apps de Twitter para Android es similiar a la de Apple. Tirón de orejas para todos.
Cámara de fotos y video: No hay color (8 vs. 2 megapixeles -2mp en un smartphone del año 2010, ¡parece una broma!). Además, la cámara de la BB no tenía ni flash ni vergüenza mientras que con el iPhone5 se sacan unas fotos panorámicas de escándalo. También tiene un editor de fotos integrado que mejora mucho el color, la saturación y la iluminación de las fotos que saques, y la posibilidad de instalar apps (gratuitas o de pago) que permiten editar las fotografías o hacer fotomontajes con ellas. Muy útil y divertido.
Foto sacada con la BB
La misma foto tras pasar por el editor automático del iPhone. Mejora lo inmejorable
Foto sacada con el iPhone. Notad la enorrrme diferencia en la calidad
Panorámica de 240º sacada con el iPhone. Sí, la sombra esa es la mía ^_^

Duración de la batería: Me importa un comino que los de Apple digan que la batería del iPhone5 dura 225 h en reposo. Mentira cochina. Mi experiencia personal dice que a lo largo de una jornada, con un uso moderado (una llamada de telefono, alguna consulta al twitter o facebook, mensajear por whataspp...) la batería dura con suerte diez horas, muchas veces insuficiente. Si ya me pongo a escuchar música o algún podcast un rato, la duración de la batería cae hasta las 6-8 h. En reposo, la batería dura unas 20 h, así que no me vengan con milongas. En ese sentido, la BB tenía una duración mucho mayor, aguantando 12-14 h, dependiendo del uso que le diera. Estoy segura de que la batería del iPhone5 es mejor, pero probablemente el móvil consuma muchos más recuros que la BB (empezando quizás por su deslumbrante pantalla, conjeturo).
Sincronización con el PC y copias de seguridad: Otro punto en el que Apple gana. El programa BB desktop Software es lento, enlentece el sistema, es poco intuitivo y engorroso, mientras que el iTunes es una maravilla. Además, iCloud es un puntazo: saber que tienes tus contactos y fotos almacenados "quién sabe dónde" pero disponibles en cualquier momento (si tienes que "formatear" el iPhone, o si lo pierdes y te compras uno nuevo). La pega, que me parece a mí que si pierdes tu iPhone y decides comprarte un móvil de otra marca, no podrás recuperar esos documentos :S  En cambio, a pesar de la sincronización con el PC, las dos veces que tuve que formatear la BB por problemas técnicos (que os cuento más abajo) perdí parte de la información, algunos contactos y toda la personalización, cosa que no pasaría con el iPhone gracias a iCloud.
Personalización, tonos y otros: Quizás lo peor y lo mejor del iPhone es que es un producto Apple. Me explico. Apple hace dispositivos maravillosos, SO deslumbrantes, y una presentación de lo más lujosa y cuidada, pero (porque por supuesto hay un pero, de hecho, hay DOS peros) Apple siempre me ha parecido la marca a seguir si uno tiene el suficiente dinero (porque barato no es) para tener todos los dispositivos de Apple (iPod, iPhone, Mac, etc) y para cambiarlos continuamente. Dado que la compañía de la manzana tiene una obsolescencia programada no oculta, quitando soporte a los dispositivos antiguos (hemos visto estas semanas la controversia por la desaparición de Whatsapp y algunas actualizaciones para el iPhone 3G), uno debe saber que aunque su iPhone dure unos cuantos años sin romperse, tarde o temprano lo deberá cambiar para poder disfrutar de soporte por parte de la compañia que lo fabrica.
El segundo pero, es que Apple es muy suya, y le gusta hacer las cosas a su manera, y ya está: no está entrando en el juego (en el que otras muchas compañías de móviles y otros dispositivos entran) de unificar la clavija de los cargadores; no permite el aumento de la capacidad de almacenamiento con tarjetas microSD como todos los demás; obliga al usuario de iPhone a comprar una nueva tarjeta microSIM y varias cosas más. Otra de las pegas de esta manía de Apple de hacerlo todo a "su manera" es que los formatos para video y música son muy específicos, y están hechos, claramente, para "obligarte" a comprar en la iTunes Store (o a descargarte programas para convertir archivos y cosas así).
La GRAN pega de la personalización del iPhone para mí es que no me permite personalizar como a mí me gustaría (y como hacía en la BB) los tonos de llamadas y mensajes. En la BB yo podía usar cualquier tono, incluyendo cualquier canción almacenada en la tarjeta de memoria, como tono de llamada, o alerta para sms, whatsapp, twitter, facebook, correo electrónico, despertador y demás, teniendo en mi antiguo móvil un zoológico de tonos frikosos. Pero en el iPhone eso no es tan fácil. Uno debe aprender a hacer tonos de tan solo 30'' con el iTunes, o descargarse programas para crear tonos compatibles con el iPhone a partir de canciones, pero aun así la personalización no es completa, porque sólo permite cambiar los tonos de llamada, sms, redes sociales (sólo de las apps oficiales de Twitter y Facebook, pero no de Echofon, Tweetdeck o similiares), y mail, pero no la del Whatsapp por ejemplo (que tiene sus propios "tonos" entre los que elegir, pero muy sosos para mi gusto). Como en todo, hay maneras (algunas que desconozco) para "saltarse" estas restricciones, pero lo suyo sería poder hacer estas cosas a placer en el Smartphone "más deseado".
La última cosa de la que quiero hablar, que para mí tiene una gran relevancia, pero de lo que no habla ninguna reseña o comentario sobre Smartphones en revistas especializadas o páginas webs, es de la durabilidad. Una de las razones por las que me decidí por un iPhone (y no por un Samsung Galaxy, un HTC o similar) es porque conozco a mucha gente que tiene el iPhone 4 o 4G de hace dos o tres años. Hay gente que ún tiene el iPhone 3G, esa misma gente que se queja (con razón) por la obsolenscencia programada, pero que ha disfrutado de su smartphone ¡4 años! Si este iPhone5 es un móvil que me dura en condiciones 2 ó 3 años, me habré dado por satisfecha, después de haber tenido otros dos smartphones que tuve que cambiar a los 18 meses de uso. El Samsung F480 (un móvil de gama media que pillé como oferta de la compañía telefónica, pero que en su momento costaba libre unos 300 euros) me empezó a dar problemas a poco más de un año de uso, casi todos relacionados con la pantalla táctil (que se ralentizaba, que se bloqueaba, etc) y sólo esperé hasta los 18 meses para cambiarlo por la permanencia a la que estaba obligada con la compañía. Con la BB me pasó algo similar: la tuve que llevar al servicio técnico dos veces, a los 6 y 12 meses de uso, y en ambos casos porque la BB "se murió" y tuvieron que cambiarle algunos componentes del hardware. Asímismo, como dije más arriba, el SO se colapsó a los 13-14 meses de uso: se ralentizaba más que de costumbre, el dichoso relojito (todos los que tengan BB saben de qué reloj hablo) salía cada vez que abría o cerraba una app (y seguía girando y girando 10-15''), se bloqueaba y tenía que quitar la batería para poder desbloquearlo, necesitaba dos o tres reinicios diarios... Al final, el uso del móvil se hizo insostenible, y no solo a mí, pues personas de mi entorno que tenían BB de la misma época experimentaban problemas similares simultáneamente.
Como conclusión, debo decir que posiblemente el iPhone5 sea el mejor móvil que he tenido nunca (vale, eliminen el posiblemente de la frase anterior) y que la BB fue un fiasco, teniendo en cuenta toda la ilusión con la que la compré. Sin embargo, sigo pensando que el iPhone podría mejorar en algunas cosas, y todavía es pronto (con un mes y medio de uso) para ver si este se convertirá en un fiasco también. Ya os contaré.
¿Tenéis un iPhone o una BB? ¿Habeís tenido problemas similares? ¡Contadme!

miércoles, 6 de febrero de 2013

Actividades del mes del amor en la librería "Sueños de Papel"

La librería Sueños de Papel, de Las Palmas de Gran Canaria organiza este mes charlas para conmemorar el mes del amor.
Inauguraremos la semana de charlas Nisa Arce y servidora, con una ponencia titulada: "La literatura homoerótica en Canarias, ¿existe?" (eso esperamos desmostrar XDD) este viernes día 8 a las 19.00 h. No sé muy bien de qué vamos a hablar o cómo saldrá esto (seguramente frikearemos hasta morir de risa y poco más) pero si estás por LPGC estos días y te apetece ir a vernos (y reírte de lo frikis que somos) puedes pasarte por allí.
Habrá otras actividades en la librería este mes (un recital de poesía y una charla sobre literatura "hetero"erótica). Más información en el cartel y en la página de la librería.

viernes, 1 de febrero de 2013

Reto: los imprescindibles de 2013. Alicia en el País de las Maravillas

Creo que es muy difícil comentar un libro como "Alicia en el País de las Maravillas". Sinceramente, me siento como si tuviera que hacer un comentario de texto para clase y fuera a ser evaluada por él. Pero ya que yo solita me metí en este berenjenal, lo haré, y lo haré lo mejor que pueda.
"Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas" o "Alicia en el País de las Maravillas", como es comúnmente abreviada, es una novela de Lewis Carroll, pseudónimo de Charles Lutwidge Dodgson. Supongo que mucha gente conoce la historia: en 1.862 tres hermanas, Lorina, Alice y Edith, piden a Dogson, durante un paseo en barca por el Támesis, que les relate una historia maravillosa, a lo que él responde relatándoles las aventuras de Alicia (Alice, una de las hermanas) en un lugar fantástico y lleno de paradojas (episodio al que hace referencia el poema que prologa la historia). Poco después, Dodgson se dispondría a escribir dicha historia, dándole forma publicable junto al ilustrador John Tenniel.
Alicia es una de esas obras que todos conocemos, incluso aquellos que no la han leído. Quizás la adaptación cinematográfica de Walt Disney de 1.951 es la versión de la novela que más ha contribuido a convertir sus más característicos rasgos en parte del imaginario colectivo: la búsqueda del conejo blanco, la caída por su madriguera, la irritable e irritante Reina de Corazones, el Sombrerero Loco, la prepotencia de una Oruga azul de siete centímetros de estatura que fuma sobre una seta...
Alicia, nuestra protagonista es una niñita, pizpireta y muy espabilada, que aburrida de la lectura junto a su hermana de un libro sin dibujos, se entretiene en perseguir a un conejo blanco de ojos rosados que no dejaba de decir "¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!". En su persecución Alicia cae por la madriguera del conejo a un lugar donde nada es lo que debería ser.

"O el pozo era muy profundo, o ella caía muy despacio, poque Alicia, mientras descendía, tuvo tiempo sobrado para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a suceder después."
Alicia se esfuerza continuamente en intentar encontrarle la lógica a toda disparatada situación en la que se encuentra y se frustra cuando no lo consigue. Sin embargo, como toda buena señorita de la época, hace gala de una educación casi incansable, que usa continuamente para intentar lidiar con los alocados personajes que se cruzan por su camino.
"-¿Quién eres tú? -dijo la Oruga.
(...)
-Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.
-¿Qué quieres decir con eso? -preguntó la Oruga con severidad-. ¡A ver si te aclaras contigo misma!
-Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora -dijo Alicia-, porque yo no soy la misma, ya lo ve.
-No veo nada -protestó la Oruga.
-Bueno, quizás usted no haya sentido hasta ahora nada parecido -dijo Alicia-, pero cuando se convierta en crisálida, cosa que ocurrirá cualquier día, y después en mariposa, me parece que todo le parecerá un poco raro, ¿no cree?
-Ni pizca -declaró la Oruga.
-Bueno, quizás los sentimientos de usted sean distintos de los míos, porque le aseguro que a mí me parecería muy raro.
-¡A ti! -dijo la Oruga con desprecio-. ¿Quién eres tú?"

La lectura de Alicia... obliga a plantearse al lector la existencia de una doble sentido, de una profundidad no esbozada a simple vista, de un significado que va más allá (debo reconocerlo) de lo que todo el mundo (me incluyo) puede entender. No hay que olvidar que Dodgson era matemático y lógico de profesión, y según los entendidos (y aquí sí que no me incluyo) Alicia... está plagada de juegos lógicos y de ejemplos de cómo se entendía el tiempo y el espacio según las concepciones Newtonianas del siglo XIX. 

 "-¿Qué reloj más raro -exclamó-. ¡Señala el día del mes, y no señala la hora que es!
-¿Y por qué no había de hacerlo? -rezongó el Sombrerero-. ¿Señala tu reloj el año en el que estamos?
-Claro que no -reconoció Alicia con prontitud-. Pero eso es porque se está tanto tiempo dentro del mismo año.
-Que es precisamente lo que le pasa al mío."

"-Creo que ustedes podrían encontrar mejor manera de matar el tiempo -dijo-, que ir proponiendo adivinanzas sin solución.
-Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco -dijo el Sombrerero-, no hablarías de matarlo. ¿El Tiempo es todo un personaje! (...) Si estuvieras en buenas relaciones con él, haría todo lo que tú quisieras con el reloj.
(...)
-¿Es esto lo que ustedes hacen con el Tiempo? -preguntó Alicia.
El Sombrerero movió la cabeza con pesar.
-¡Yo no! -contestó-. Nos peleamos el pasado marzo, justo antes de que ésta se volviera loca, sabes (y señaló con la cucharilla la Liebre de Marzo). (...) El Tiempo cree que quise matarlo y no quiere hacer nada por mí. Ahora son siempre las seis de la tarde. (...) Siempre es la hora del té, y no tenemos tiempo de lavar la vajilla entre té y té."

Alicia... también parece contener una crítica a la sociedad de la época (como la relación antagónica entre la Duquesa y la Reina de Corazones, reflejo de la rivalidad entre la Duquesa de Kent y su hija, la mismísima Reina Victoria) y la educación que recibían las "señoritas". 
"-¡No sabes lo contenta que estoy de volver a verte, querida mía! -dijo la Duquesa, mientras cogía a Alicia cariñosamente del brazo y se la llevaba a pasear con ella. (...) Estás pensando en alqo, querida, y eso hace que te olvides de hablar. No puedo decirte en este instante la moraleja de eso, pero la recordaré en seguida.
-Quizás no tenga moraleja -se atrevió a observar Alicia.
-¡Calla, calla, criatura! -dijo la Duquesa-. Todo tiene una moraleja, sólo falta saber encontrarla."

Pero más allá de sus "signifcados ocultos" Alicia... es una obra fantasiosa y de entretenimiento, que evidencia la proverbial imaginación de su autor y que ha influído en el arte y la cultura de buena parte del siglo XIX y el siglo XX. Es un libro que se lee con soltura y con curiosidad, que está maravillosamente bien escrito, que probablemente se lea con mayor gravedad en la edad adulta que en la niñez y que creo que todo el mundo debería leer alguna vez, aunque sólo sea para descubrir la fuente de las múlitpes referencias culturales que nos ha dejado este autor. Como dijo la Duquesa, todo tiene una moraleja: sólo falta saber encontrarla.

Os dejo con una de esas "referencias culturales" que Alicia nos ha dejado.



Referencias:
Wikipedia
Siglos curiosos