mi Blog de una escritora aficionada: Minicuento #ATDS, nuevo fic por Joselyn Morocho

martes, 11 de diciembre de 2012

Minicuento #ATDS, nuevo fic por Joselyn Morocho

De parte de Joselyn Morocho, ahí os dejo el cuento de "El príncipe Noah", olé, olé y olé.
El Príncipe Noah:
Había una vez en un reino muy lejano, un joven príncipe que amaba “ayudar” a las personas, pero los caballeros del reino eran especialmente “ayudados” por el príncipe de buen corazón.
Un día uno de los generales predilectos fue a llevarle una terrible noticia al Príncipe Noah.
—¿Qué ocurre buen Pablo? Te veo agitado. ¿Acaso necesitas mi ayuda?— preguntó el príncipe con las mejores intenciones. —Espérame en mis aposentos y prepara el aceite
—¡Señor! Le traigo noticias
—¿El aceite se terminó? ¡No puede ser! Entonces bastará un poco de saliva.
—Señor no es eso, el mensajero Santiago acabada de...
—¿Santiago? Está bien, puedes traerlo también, a fin de cuentas me encanta ayudar.
—Amado príncipe. El reino del Norte quiere apoderarse de las tierras de Sodo-malandis. Su rey lo ha solicitado a usted como pago por desistir.
—¿Cómo dices? ¿El rey del norte me solicita?
—Sí señor, o tomará todo Sodo-malandis para él, con sus caballeros incluídos.
—¿El gran David, padre del sadismo, y señor de las torturas?
—Así es mi cariño, digo, ¡mi príncipe!
—Y entonces, ¿qué estamos esperando? ¡No podemos dejar que tome a mis caballeros cuando me puede tomar a mí! —dijo el heroico príncipe encaminándose hacia la salida.
—¿Señor? —El leal Pablo estaba confuso, pero luego entendió que su valiente príncipe haría lo que fuera por sus caballeros, a los que tanto ayudaba.
—Vamos Pablo, llévame con el gay reprimido, ¡digo! con el Rey deprimido.
—¿Deprimido?
—Sí, es que la reina fue atacada misteriosamente, y nadie sabe su paradero.
—¿La que tenemos encerrada en el calabozo, Señor?
—Y, como dije, nadie sabe donde está la pobre. Así que tenemos que ser amables, mi estimado Pablo.
Así, el joven príncipe de bondadoso corazón se dirigió al reino del norte junto con Pablo para calmar los caprichos del sádico rey David.
Pero las cosas no fueron como el jóven príncipe esperaba. Al parecer el rey acostumbraba usar extraños objetos en sus torturas y lo peor de todo fue que en realidad el aceite se había terminado...
Fin...